viernes, 7 de julio de 2017

No más clases.



Me imagino una sociedad sin clases.
Porque todos somos iguales ¿No?
Una sociedad donde todos podamos acceder a lo que requerimos,
para desarrollarnos, donde podamos ser libres, volar con el universo.

Donde la comida, el techo y la supervivencia deje de ser una preocupación principal
para los habitantes de esta esfera.

Que fulano quiere ser artista, que sultano quiere ser científico, que perengano quiere
ser un místico ¡Que coman todos por igual!

Que la chispa del ingenio y que la llama de la voluntad no encuentren más que praderas,
bosques secos y leña para arder.

Pero antes se requiere de una brutal y feroz dictadura, para torcer la máquina obstinada y necia
de la propiedad privada, para derrumbar la fortaleza del Estado Burgués. Para aniquilar la resistencia infame del terrateniente, para vencer el arbitrio insano de la élite financiera.

Mientras tanto soñemos, el pobre seguirá luchando por subsistir, el prado continuará creciendo,
las estrellas brillarán.

¡Ojo! Cogieron al Secretario de Seguridad de Medellín.

¡Ojo! Cogieron al Secretario de Seguridad de Medellín.

Federico Gutiérrez disque iba a luchar contra los combos y resultó infiltrado por la ‘Oficina de Envigado’ en la Secretaría de Seguridad - un puesto clave para llevar a cabo ese combate contra la ilegalidad-. Así pues que el Alcalde debe dedicarse a perseguir fleteros y ladrones de baja cuantía por televisión. En manos de una ficha de la mafia y el paramilitarismo estaba la seguridad de la ciudad de Medellín: Gustavo Villegas. Fue este mismo uno de los responsables de la desmovilización engañosa y falsa del Bloque Cacique Nutibara –BCN- como responsable de la Oficina de Paz y Reconciliación (1).

Desmovilización que fue catalogada por académicos y por el paramilitar el ‘Alemán’ como un simple montaje para que el paramilitar ‘Don Berna’ y otros bandidos de la ‘Oficina de Envigado’ pudiera acceder a los beneficios de Ley brindados por el entonces Presidente Álvaro Uribe Vélez con el programa ‘Justicia y Paz’ (2). Un programa que Alvaro Uribe Velez usó más para beneficio de los grandes criminales del país que para la pacificación efectiva y real de los territorios, pues la violencia sigue, los abusos contra la población continúan, bajo otras siglas, modalidades y comandancias. Un proceso sin reintegración, sin reformas, sin verificación, sin verdad y sin reparación… esa fue la Paz de Uribe…