domingo, 18 de junio de 2017

De Pacificador a Enemigo acérrimo de la Paz. Por una fuerza que transforme Colombia.




Por: Mauricio Vargas González.

De pacificador que doblegó a la guerrilla hacia el repliegue y que desmovilizó a los Paramilitares –una desmovilización parcial, turbia, cuestionada y no estructural- al acérrimo enemigo de la Paz, Uribe será recordado, no ya como el Presidente de la seguridad y la concordia sino como el ex-Presidente mezquino que le puso todos los palos en la rueda a la reconciliación de un país desgarrado por la violencia.

Colombia ha sufrido por más de 5 lustros los desgarradores efectos de un conflicto armado que desplazó a 6 millones de Colombianos y en el cual murieron 218.094 compatriotas, 82% civiles. (1) Mientras Santos, con Nobel de Paz en mano, ahora se esfuerza por sacar adelante la reglamentación de los Acuerdos con el respaldo del Partido Liberal, Partido de la U y demás miembros de la Unidad Nacional, además del apoyo de la ciudadanía y de partidos políticos alternativos y organizaciones sociales.(2)

La lucha armada jamás fue el camino para las transformaciones sociales. La ‘combinación de las formas de lucha’ fue criticada por Francisco Mosquera desde finales de los sesentas.
Hoy presenciamos la oportunidad histórica para la autocrítica y la debida corrección. A su vez esta aventura bélica generó la más terrible reacción destructora del adversario y clases afectadas, quienes ganaron el pulso y doblegaron la población a base de crímenes de lesa humanidad (3). Por fin podrá haber garantías mínimas para hacer políticas de izquierdas de manera sana y mediante ideas únicamente.

El dominio del paramilitarismo y el narcotráfico absorbieron el poder local y regional remplazando las viejas élites tradicionales, gamonales y gremiales, reconfigurando la composición de clases (4) mediante una transformación de la economía, la apropiación de los recursos del Estado y el auge de las rentas ilegales como la producción y refinamiento de cocaína. Dieron al traste con el mandato de descentralización y democratización promulgado por la Constitución de 1991, toda vez que los espacios y nuevas herramientas que ha proporcionado la Carta en su gran mayoría han sido tomadas por estas fuerzas oscuras para beneficio propio.

http://nuevagaceta.co/inicio/pacificador-enemigo-acerrimo-de-paz-por-una-fuerza-transforme-colombiahttp://nuevagaceta.co/inicio/pacificador-enemigo-acerrimo-de-paz-por-una-fuerza-transforme-colombia

No hay comentarios:

Publicar un comentario