viernes, 17 de febrero de 2017

Jóvenes, incertidumbre y perspectivas.



Tomado de Nueva Gaceta
http://nuevagaceta.co/inicio/jovenes-incertidumbre-y-perspectivas

Por: Mauricio Vargas González
Mucho se habla hoy en día sobre la necesidad de estudiar, sobre la importancia de tener un buen trabajo, sobre granjearse una buena posición en esta sociedad para vivir con menos necesidades y menos urgencias. Es casi un dogma religioso, o mejor, todo un sistema informático, la nueva ética del Nuevo Orden Mundial. La competencia neoliberal y el mercado. En esas tres palabras podemos reducir hoy el Zeitgeist o espíritu de los tiempos. Seguir al pié de la letra el recorrido establecido, para aquellos privilegiados que pueden estudiar de niños y para quienes pueden costearse la Universidad, resulta objetivamente provechoso para asegurar mínimas condiciones de seguridad laboral y capacidad de consumo acorde con los estándares posmodernos.

¿Pero donde quedan los afectos, el sentir? Al viajar a un pueblo de la Colombia profunda, uno puede palpar en el ambiente las vibraciones de dimensiones paralelas: ritmos y tiempos lentos, amabilidad, afabilidad, tranquilidad, solidaridad, y sobre todo, esa sensación de que no existe otra obligación en el mundo y en la vida salvo obrar con rectitud, amar y gozar a todo momento. Por respeto a la historia, debo decir también que estos paraísos terrenales, estos pueblitos del cielo, fueron durante mucho tiempo, las víctimas predilectas de la maquinaria de guerra genocida de este país: paras, guerrilla, grupos armados, etc. Y si miramos más atrás, ¡ni se diga!